De hacerlo a mano a trabajar con criterio
Ahora usan la IA con criterio: saben cuándo usarla y cómo comprobar que lo que sale está bien.
40personas entrevistadas antes de diseñar una formación 100 % a su medida

Punto de partida
El equipo de marketing de un grupo de gran consumo trabajaba a mano buena parte de la semana: las presentaciones se montaban una a una y los análisis vivían en hojas de cálculo que nadie podía comprobar. La IA estaba al alcance de todos, pero sin un criterio común de cuándo usarla ni de cómo fiarse de lo que devolvía.
Qué hicimos
Antes de diseñar nada, entrevistamos a 40 personas del equipo: qué tareas les ocupan más tiempo en una semana normal, qué herramientas usan ya y qué han construido por su cuenta. Con eso diseñamos una formación 100 % a su medida.
La práctica se hizo sobre sus propios datos y sus casos reales —informes de ventas, estudios de consumidor, briefings—, no sobre ejemplos genéricos.
Resultado
Hoy usan la IA con criterio: saben cuándo tiene sentido y cuándo no, y comprueban que lo que sale está bien antes de darlo por bueno. Lo que antes se hacía a mano ahora tiene método.