Campañas que tardaban semanas, producidas en una tarde
Un equipo de marketing que produce más rápido, entiende mejor a quien le compra y no se juega la marca por el camino.
De esperar el copy a decidir cuál se publica
No cambia lo que hace: cambia cuánto tarda, cuánto explora antes de decidir y con cuánta seguridad publica.
Antes del programa
- El brief tarda días en convertirse en un copy que alguien pueda revisar.
- El research de mercado se pospone: nunca hay tiempo para hacerlo bien.
- Las adaptaciones por canal e idioma se comen las horas creativas.
- Cada persona usa la IA a su manera, sin reglas de marca ni de datos.
Después del programa
- Del brief real al copy multicanal, el visual y la slide, en la misma sesión.
- El análisis de competencia y tendencias se hace antes de decidir, no para justificar después.
- Las adaptaciones se generan; el tiempo va a la idea y al criterio.
- Hay un documento de marca y una biblioteca de prompts que hacen de guardarraíl.
Qué cambia en su día a día
Los flujos de un equipo de marketing, de entender el mercado a publicar la campaña, con el criterio de marca siempre presente.
Un espacio de trabajo por marca
Brief, tono de voz, claims permitidos y ejemplos cargados una sola vez: la IA deja de partir de cero cada mañana.
Entender a quien te compra
Tendencias, competencia y qué dice la gente de vosotros: la investigación que tardaba semanas, hecha en horas y verificada por una persona.
Análisis de datos propios
Subir el Excel de ventas o de campañas y sacar conclusiones conversando, sin esperar a que alguien monte el informe.
Del brief a la campaña
Copy multicanal, imagen, vídeo y slide de presentación, producidos sobre su propia marca y no sobre un ejemplo.
Gobernanza y brand safety
Qué se delega, qué se revisa siempre y cómo se protegen los claims regulados y la información confidencial.
El detalle del programa se define en el diagnóstico: entrevistamos a cada asistente para saber sobre qué marcas, con qué herramientas y con qué fricciones se va a trabajar en el aula.
Por eso funciona
El método no es el producto: es la prueba de que nos tomamos en serio esa transformación. Cuatro fases, cada una con una razón muy concreta.
Partimos de su trabajo, no del nuestro
Entrevistamos a cada asistente con software propio: sus procesos, sus herramientas y sus puntos de fricción reales. Lo que sale de ahí es lo que se trabaja en el aula.
Nuestro mayor diferenciador
Le quitamos toda la fricción
Cuentas, permisos y herramientas configuradas con la seguridad que exige vuestro sector. Nadie pierde la mañana creando cuentas: entra al aula y trabaja.
Practica sobre lo suyo
Ratio 50/50 entre exposición y práctica. Cada ejercicio se hace con sus documentos, sus datos y sus procesos, no con casos de manual.
No le soltamos al salir del aula
Sale con uno o dos flujos comprometidos y con seis meses de acompañamiento directo a su equipo para implementarlos de verdad, mientras la IA sigue cambiando.
La formación es la pieza central, pero el diagnóstico la hace relevante y el acompañamiento la hace permanente.
Al acabar el día no se llevan apuntes: se llevan una campaña ya producida
Un espacio de trabajo con IA por marca
Configurado en el aula con su brief, su tono y sus claims. Sale operativo, no en la carpeta de apuntes.
Una forma de investigar el mercado que aguanta preguntas
De la duda sobre el mercado a una conclusión que se puede defender en una reunión, sabiendo qué hay que verificar antes.
Una campaña producida de principio a fin
Brief real, copy, visual y slide: hecha por esa persona, sobre su marca, durante la formación.
Y el criterio de marca: qué se puede generar, qué se revisa siempre y qué no se publica jamás sin una persona detrás.
Empecemos por vuestro equipo de marketing
El diagnóstico nos dice sobre qué marcas y qué flujos vamos a trabajar. El programa se construye desde ahí.

